Miedo de muchos, negocio de pocos
Vicenç Fisas Armengol (Barcelona, 1952) es un viejo conocido para cualquiera que se haya interesado por asuntos relacionados con el antimilitarismo, el desarme, la negociación y la paz…de ellos dan cuenta sus más de sesenta libros sobre dichos temas, al igual que su responsabilidad en diferentes organizaciones, amén de los diferentes galardones que por tales actividades se le han otorgado. Ahora acaba de ver la luz, editado por Icaria en su colección Más Madera: «Manual para crear miedo. Discursos belicistas y rearme militar».
La brevedad, el volumen no llega a las cien páginas, no está reñida con la información, abundante. Las cifras, los nombres propios, los discursos de diferentes dirigentes, los análisis presentados en lo que hace al calentamiento de motores, a los sistemas de crear una atmósfera de temor con la consiguiente sensación de que es necesaria la defensa ante un enemigo que es perverso y que en cualquier momento puede pasar al ataque; ya desde la introducción nos vemos invadidos con los gastos militares, de la OTAN, desgranadas las partes aportadas por los países europeo y por el amigo americano, y las proclamas de los Mark Rutter o Serguéi Lavrov, o la presidenta de la Comisión Europea,Ursula von der Leyen, que van acompañadas con las tomas de puslo por medio de distintas encuestas que dejan ver el aumento del miedo y la consecuente sensación de indefensión. Se palpa a través de las páginas, repletas de datos y proclamas como en unos años se ha dado un palpable cambio en lo que hace a la percepción de los peligros, lo que se traduce en el agosto de la industria militar y la extensión de las ideas belicistas. Desvela, reitero que con justificaciones en forma de datos y palabras, los mecanismos de creación del miedo, con unas técnicas de manipulación de las emociones y en la creación de un enemigo, que reúne en si, todos los males del mismísimo diablo. Diferentes organismos llevan la batuta en lo que hace a justificar, como necesidad estratégica, y el señalamiento del chivo expiatorio…en unas derivas que formatean las opiniones y las percepciones. El mecanismo funciona en ambas partes que fomentan la visión del otro como enemigo irreconciliable. Y sabido es que el miedo es una arma de poder, cuando éste pasa a ser considerado como protector y salvador…en esa “monarquía del miedo” de la que hablase Martha C. Nussbaum, siendo el caso del atentado del 11S un caso paradigmático, de creación de una atmósfera de peligro inminente y de justificación de inflexibles medidas de seguridad, aunque estas atenten contra las libertades individuales; un cerrar de filas que se alimenta de emociones y pasiones bajas como el odio…«Es relativamente fácil convertir una preocupación o un miedo en una amenaza, creando una ansiedad intergrupal y favoreciendo actitudes negativas, que es el paso para dar entrada al temor, y de ahí al rechazo y, como extremo, a la deshumanización del “otro”, la extirpación de su personalidad». Vicenç Fisas expone diferentes estudios psicológicos cuyos responsables subrayan la importancia del conocimiento del otro de cara a atemperar la visión con respecto a él, al alejar los estereotipos. Frente a tales posturas apaciguadoras, los intereses de quienes dirigen el cotarro es, al contrario, alimentar las emociones y los sentimientos de repulsión, odio, etc., que sirven para engordar los gastos militares como lo más normal del mundo; no se priva Fisas de recurrir a potentes figuras como Noam Chomsky, Jean Baudrillard, Giorgio Agamben, Paul Virilio, René Girard,,…y a otros estudiosos que denuncia la manipulación que sirve para construir el enemigo («el miedo puede surgir cuando un Estado define al otro como una amenaza existencial, no necesariamente porque lo sea objetivamente, sino porque así se construye discursivamente«»), y que indican cuánto miedo ha de tenérsele y cómo combatirlo, del mismo modo que queda subrayada la importancia del poder de las palabras de cara a hacer cosas con ellas, como argumentase Austin y mostrase Victor Klemperer.
La travesía concluye con una llamada al diálogo, pensando en un futuro para Europa, completamente diferente al que está hoy en el orden del día, que solamente producirá más miedo, más peligro y más pobreza…«siempre hay que hablar con quien hemos declarado “enemigo”, por detestable que nos parezca». Esa es la postura de Vicenç Fisas Armengol,,,al contrario de quienes se dedican a la fabricación de miedo y…de cañones.

