
Diversas corporaciones globales han comenzado a revisar sus estrategias de automatización debido al incremento en costos operativos, errores frecuentes y bajas métricas de rendimiento.
Un informe del Foro Económico Mundial estima que para el año 2030 surgirán 170 millones de nuevos empleos y se desplazarán 92 millones por el avance tecnológico.
Pese a las altas expectativas de eficiencia, firmas como Accenture recortaron sus presupuestos tras destinar 3.000 millones de dólares al área de datos. La consultora fijó un tope de 29 dólares mensuales por empleado para el uso de herramientas digitales, luego de detectar gastos elevados en tareas sencillas.
El uso desmedido de asistentes virtuales genera labores adicionales dedicadas a corregir textos o resúmenes imprecisos, fenómeno conocido en el sector informático como “workslop”. Ejecutivos del sector, entre ellos directivos de Microsoft, han advertido sobre la pérdida de tiempo provocada por contenidos automáticos sin valor agregado.
Claves para la efectividad tecnológica
La profesora de Trabajo Digital en la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich, Anne-Sophie Mayer, explicó que la tecnología debe enfocarse en labores rutinarias y no en decisiones estratégicas. Según la académica, delegar la interpretación de datos a sistemas automatizados provoca la homogeneización del contenido y resta competitividad a las organizaciones.
Mayer señaló que las organizaciones deben cumplir cuatro pautas esenciales para lograr resultados positivos: definir un ámbito de aplicación concreto, garantizar la calidad de los datos previos, mantener la apertura tecnológica sin caer en modas e impulsar la capacitación continua de los trabajadores.
Para la investigadora, la formación constante del personal resulta determinante para identificar soluciones reales y optimizar la producción en el entorno corporativo.

